Aullidos
Un aullido en la noche anuncia su llegada,
una pesada niebla le oculta de curiosas miradas.
Un escalofrio recorre mi cuerpo,
reconozco esa sensacion de pánico infinito
y deseo feroz a la vez.
Corro sobre el asfalto mojado,
sobre el ruido de mis pies le oigo.
Su respiración jadeante, sus pezuñas chocando con el agua,
el ruido veloz que me acecha, se acerca, me estremece.
Al final de la calle, una luz, una esperanza,
corro cuanto puedo hacia la plaza que anuncia mi libertad.
Sucumbo al horror, cuando me encuentro dando vueltas sobre mi misma,
la absoluta soledad de aquel lugar me abruma,
caigo de rodillas al suelo, esperando el inminente final,
deseando que no sea doloroso.
Noto como se acerca, como me rodea , me observa
se acerca, y oigo como olisquea mi ropa,
como un reflejo repentino, una prominente dentadura parece sonreir.
Pasan los segundos, los minutos quiza horas,
el frio se a apoderado de mis huesos y mis entumecidos musculos
no me dejan que me mueva. Tu sigues ahà con tu mirada fija en mi,
como si pretendiaras decirme algo que no puedo entender.
De repente te acercas, rozas tu lomo con mi espalda,
rodeas mi cuerpo, siento tu pelaje humedo pegandose a mi ropa,
acercas tu ozico a mi cara y me lames, como si fuese un juego.
Una increible sensacion de estupor me rodea.
Será que el lobo no es tan feroz de como lo pintan?

Sin Comentarios
Deja el tuyo.