13 Jul
Lo divertido de ser gata, es subirse al tejado y descansar al sol.
Mientras a lo lejos se levantan las calles quemadas de asfalto y se inchan de vapor las nubes,
que mas tarde se derramaran sobre nosotros,
cuando yo ya me haya ido
y sobre el tejado no quede nadie.
25 Sep
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Mucho después de haberla perdido continuaba soñando con su esencia. Suplicaba por las noches que se le apareciera en sueños, y seguÃÂa añorando cada detalle de su persona. Su forma de mirar, ladeando la cabeza y arqueando levemente las cejas, que le daba aquel aire de ternura inconfundible. Sus mejillas suaves, y su sonrisa de ángel, rematada por aquellos hoyuelos que dejaban adivinar esa chispa de vitalidad traviesa que lo llenaba todo en ella. Sus abrazos, que transmitÃÂan aquella sensación de ser querido infinitamente por un instante. Y su voz, sobretodo su voz. Indescriptible suavidad que llenaba de tal forma el aire, que resultaba imposible no escuchar, no disfrutar de cada palabra, no soñar con lugares lejanos.
Tanto tiempo pasaba imaginando aquellos dones que enloqueció.
Por las noches ya no lograba conciliar el sueño, por el dÃÂa parecÃÂa vivir en un mundo de ensoñaciones ajeno a todos los demás. SufrÃÂa bruscos cambios de humor, lloraba en ocasiones por su perdida, y apenas unas horas despues sonreÃÂa por cualquier nimiedad, pensando que podÃÂa hacer llegar hasta ella aquel estado de animo y que tal vez asàtodo volverÃÂa a ser como al principio. Pero eso nunca sucedÃÂa y poco a poco el tiempo iba menoscabando su razón. Hasta que una mañana al despertar y mirarse al espejo, quizá con la ultima gota de lucidez que le quedaba, vio ante si un ente desgastado, carcomido por el paso del tiempo y marcado por la soledad. Se vio a si como un resto irreconocible de lo que hubo sido en otro tiempo. Y al girar y mirar el resto de la estancia se encontró con que nada habÃÂa a su alrededor salvo los pedazos ya inconexos de lo que habÃÂa sido un gran amor. Nada le definÃÂa en aquella habitación oscura, anclada en el tiempo. Nada lo definÃÂa allÃÂ, ni frente al espejo, ni fuera de aquellas paredes, porque habÃÂa perdido su identidad, se habÃÂa perdido a si mismo por el camino el dÃÂa que se detuvo a contemplar su recuerdo.
De pronto todo comenzó a parecerle absurdo, un ataque irrefrenable de ira lo invadió y sin poder contener un grito se lanzo contra las estanterÃÂas vaciando su rabia, arrasando todo cuanto habÃÂa a su alrededor, devastando a su paso lo que habÃÂa conservado con tanto celo. Nada lo calamaba, nada podia llenar el vacio que lo ahogaba. Desecho, derrumbado, callo al suelo y aun furibundo, inundado en lagrimas, siguio golpeando con el puño hasta ver brotar la sangre de sus nudillos. Solo entonces comprendio lo que debia hacer.
LA CIENCIA
Como pudo entre el desastre que habÃÂa originado busco lo que necesitaba.
Una foto en la que ella sonreia de aquella manera. Un mechon de su larga melena, negra y ondulada. Aquella carta que le escribio desde la distancia. Un billete de tren desgastado… Y asàhasta una decena de pequeños pedacitos de su amor.
No seria tarea facil pero todo estaba calculado. Durante varios dias trabajó con sus manos, fundio, modelo, programo, calculo y recalculo, volvio a fundir, volvio a modelar. Y al fin tras mucho esfuerzo determino que su obra estaba acabada.
Al mirarla parecia que realmente estubiera alli. Era pefecta. Su cuerpo de vinilo imitaba la piel suave, su gesto era identico al de ella, su melena, sus ropas, su pose. Era tan real que hubiera costado distingirla de la original.
Paso horas observando su creacion. Giraba en torno a ella deleitandose en cada detalle, admirando la perfeccion de sus formas y escuchando una y otra vez las frases que habÃÂa grabado en su memoria.
- ¡Hola como estas hoy!
Lo repetÃÂa sin parar pero a el le sonaba a gloria.
LA CONCIENCIA
Al principio le costaba dormir, temÃÂa que al cerrar los ojos ella fuera a desaparecer. Pero poco a poco y con el paso de los dÃÂas fue acostumbrándose, hasta que su presencia se convirtió en algo natural y dejo de temer. A pesar de todo cada noche la abrazaba con fuerza para evitar asàque se esfumara entre las rendijas de alguno de sus sueños y volviera dejarlo solo.
Con el paso del tiempo su sistema de inteligencia artificial y aprendizaje fue tomando forma. Aprendió a hablar perfectamente y con sentido, era capaz de mantener largas conversaciones, incluso de tomar sus propias decisiones basándose en un sistema de probabilidad y estudio ingeniosamente diseñado por el.
Una noche antes de acostarse, y tras una larga charla entre ambos, el se la quedo mirando y le pregunto.
-¿Eres feliz?
-¿Que significa ser feliz?- ella lo miraba interrogante.
- Significa sentir felicidad, sentir que tu vida es perfecta y plena como esta.
- No encuentro la función sentir en la base de datos
Hubo un segundo de silencio absoluto.
-Perdoname - dijo el.
-¿Perdonarte por que? ¿has echo algo mal?
- Perdoname por haberte creado - y apago la luz.
En la oscuridad sintió un beso como cada noche y escucho las mismas palabras pronunciadas de igual forma que siempre.
-Te quiero, buenas noches.
Pero esta vez le sonaron mas vacÃÂas que nunca.
2 Sep
Erase una vez un hombre, bueno un muchacho, porque en realidad no habia pasado aun la frontera que separa la vanidad de la infancia.
Pues como iba diciendo… Erase. Y era el mismo, de la misma manera, todos los dias de cada semana, de absolutamente todos los meses del año. Era el en un colegio de pago, y era el en una gran mansion, y era el jugando al padel, y era el en la barra del bar sosteniendo un martini solo, y era el paseando por las calles de la gran ciudad.
Y paseando iba un buen dia cuando le sobrevino un terrible accidente. Un perro rabioso se cruzo en su camino. Si señoras y caballeros, un terrible yorkshire rabioso y sin pedigree para mas inri, se lanzo contra el. Sus ojos inyectados en sangre (o quiza irritados por el polvo de una obra cercana, quien sabe) y sus terribles fauces abiertas dispuestas a debrorarlo.
En aquel instante se supo perdido, y paralizado por el panico creyo encontrar alli su final de aquella dantesca manera. Pero ¡aahh señores! he aqui que un umilde ciudadano que obserbava la escena supo reaccionar con la suficiente rapidez y celeridad y propinando un puntapie al salvaje animal consiguio alejarlo lo suficiente (casi 6 metros, hay que ver lo que hace el apiserum) de nuestro protagonista y rescatarlo asi de tan cruel final.
Al volver en si del estado de shock (merced a dos buenos bofetones por parte de su salvador) nuestro amigo tuvo depronto una vision.
- Nunca he sido nada que no fuera yo mismo- dijo pensativo.
- Osea un pijo y un inutil ¿Quiere decir?- el salvador le habia calado rapidito.
- ¿Y si probara a ser otra cosa?- nuestro protagonaista claramente se habia vuelto loco.
- Por mi como si se pone ha hacer de cruasan en una panaderia
- No de croisant no que tiene cuernos y una cosa es cambiar y otra…-
- Pues de Madalena, y a mi ¡que mas me da!
La expresion de la cara de pijo vario pur un segundo, como si se le hubiera encendido la bombilla.
-Y ¿sabe usted donde hay una de esas… panaderias?
Eso fue lo ultimo que supimos de el.
Se comenta por el barrio que la Dolores esta ya muy mayor y pierde vista, porque hace unos meses contrato para que le llevara la panaderia, a una tal Madalena con un acento un poco pijo que encandila desde el otro lado del mostrador a todo jubilado con mas de 6 dioptrias y que por las pesquisas de la brigada de marujas debe ser sueca ya que nunca oyo hablar del depilado, no sabe combinar los vestidos y alguna incluso asegura haber visto con sus propios ojos como se colocaba el relleno…
Pero ya sabemos que la envidia es muy mala.
Dedicado con cariño a y0da y a Zom.
Porque nadie puede decirte donde esta tu futuro, porque nunca es tarde para elegir, y porque uno nunca sabe donde esta la oportunidad de su vida…
15 Abr
Seria compliacado relatar como sucedio.
Tal vez una mañana cualquiera el sol salio un poco mas tarde de lo habitual, y las nubes que rasgaban el cielo se detubieron un segundo en la distancia, suspendidas en el tiempo.
No lo se. Soy incapaz de determinar el instante exacto en que me di cuenta .
Fue un despertar brusco el de aquel dia, algo se revolvia dentro de mi y me inquietaba, algo crecia y yo torpe como era, como siempre he sido, no podia descifrar el mensaje. No era capaz de adivinar lo que se sucederia despues.
Recuerdo vagamente que al apagar el despertador y saltar de la cama me senti menos pesada, como si alguien hubiera soltado de pronto el lastre y me elevara rellena de elio sobre el suelo frio de mi habitacion. No fue hasta un poco despues cuando acabe de desperezar los sentidos que me di cuenta. No sabia como ni porque pero era incapaz de mantenerme pegada al suelo.
Pense que seguia soñando, y me levante como si nada dando pequeños saltos hasta el baño, sintiendo como rozaba apenas el suelo con las plantas de los pies. Fue el instante en que me mire al espejo el que me devolvio de golpe al mundo real, por llamarlo de alguna manera. Al otro lado una yo translucida me devolvia una mirada a medio camino entre el pavor y la incredulidad. Trate de abrir el grifo del agua fria vanamente, viendo como una sombra de lo que fueron mis manos luchaba por palpar un monomando que se empeñaba en atravesarlas inmutable a mis embestidas.
No recuerdo demasido de lo que sucedio despues, creo que corri por la casa hasta la entrada, seguramente de no ser por mi nueva condicion me hubiera llevado por delante la mitad de los muebles. Llegue hasta la puerta, probablemente tarte de abrirla sin exito y sin duda acabe pasando atraves suya. Segui uyendo de quien sabe que, aterrada, desvaneciendome.
No se como llegue hasta la calle, podia notar como cada vez mis pies se separban mas del suelo, cerre los ojos presa del panico y tarte de correr aun mas rapido. Por un segundo crei haberlo logrado y los abri denuevo. Ella estaba frente a mi y mi mirada se cruzo con las suya, se que me vio, se que me sintio, la atravese como si de un espejismo se tratara, y pude sentir como el latido de su corazon se aceleraba. Quise volver atras pero mi cuerpo ya no respondia.
Aun a veces recuerdo mi vida como era entonces, cuando sobrevuelo mi antigua ciudad y puedo divisar mi pequeño balcon, ahora plagado de las flores rojas y blancas que yo nunca tube. Incluso alguna vez puedo verla a ella, medio cuerpo fuera, apollada en la baranda, hermosa. Y la siento como senti el latido de su corazon aquel dia. Es en ese instante, cuando adivino que me busca con la mirada, cuando rompo a llover de tristeza y me disuelvo en miles de gotas solo para poder mojar su pelo, solo para poderla acariciar.
31 Ene

Fue un dia de abril. Un dia verde y rojo de hojas y de flores. Un dia de lluvia. Esa lluvia que te canta al oido como si nada le importara estar mojando tu ropa, tus zapatos, tu pelo.
Entrabas despacio entre precavida y reticente en un lugar que no te era familiar.
- Ven, por aqui, no tengas miedo.
Yo te llamaba unos metros por delante y tu me seguias y sonreias al mirarme como si toda la ilusion del mundo hubiera quedado atrapada en tus ojos.
Pasamos el camino de sombras de la alameda, y llegamos a campo abierto, a una explanada de un verde brillante, salpicado de pequeñas luces de colores en forma de margaritas silvestres. Tu te detuviste un momento, cansada. Respirabas hondo y me mirabas aun. Creo que no me perdiste de vista ni un segundo. Yo dudaba si seria por miedo a perderte en aquel paraje desconocido. Te observaba despacio, mirando atras cuando tu no te dabas cuenta, el pelo rojizo ondulado, mojado por el agua que nos acariciaba, te caia sobre la cara.
-¿Estas segura de que quieres continuar?
Me asusto por un momento que pudiera pasarte algo.
Tu simplemente asentiste con la cabeza.
- No queda mucho, pronto estaras en casa.
Intentaba aparentar seguridad, firmeza. Pero me aterraba pensar que pudieran faltarte las fuerzas.
El viento empezo a soplar con fuerza. Yo te mire un segundo mas y me puse en marcha de nuevo, aprete el paso pensando que quiza llegariamos demasiado tarde.
No me di la vuelta ni una sola vez mas. No podia pararme ahora, sentia tus pisadas detras mio, tus pies descalzos y tu forma de andar, apenas rozabas el suelo, casi flotando en el aire.
Pense en tanto tiempo juntas. En tus ojos verdes, en tu añoranza del hogar, de aquello que no conocias aun, que nunca habias visto.
Recorde el dia que llegaste a mi vida, como caida del cielo. Flotando casi eterea, en un rayo de luna.
Empezaba a caer la noche, habia dejado de llover y yo seguia caminando sin volver la vista atras.
- Casi hemos llegado
Afloje el paso un segundo, y pense en lo que sucederia despues. ¿Como serian las cosas ahora?. Derrepente senti una pena honda que se me agrraba a la boca del estomago.
La noche habia caido del todo, el cielo raso sembrado de estrellas nos cubria y de pronto senti como a mis espaldas tu empezabas a brillar. Mire adelante y reconoci el lugar.
Tu tambien lo sentias.
Estaba frente a mi. Era un remonte de piedra y musgo como podia haber sido cualquier otro en cualquier otro bosque, pero ambas sabiamos que ese era el lugar exacto.
Examine el cielo y supe que estaba apunto de suceder, en apenas unos instates te habrias ido.
Me volvi.
Recordaba aquella primera imagen tuya, brillante, explendida. Pero al mirarte supe que aquel recuerdo se habia perdido en el tiempo y ya no alvergaba toda la belleza que tu desprendias.
Te tuve frente a mi y por un instante no pude reaccionar.
Tu luz se intensificaba por momentos y empezaste a despegar tus pequeños pies del suelo. Sonreiste, y yo sabia que era un adios. Tus alas se dibujaron recortadas tras tu silueta luminosa.
Nada podia detenerte ya.
Una lagrima resvalo por mi mejilla, tu flotabas por encima de mi, hipnotizada por el influjo de la Luna.
Salte para atraparte, y ya solo pude agarrar tu mano.
Me miraste por ultima vez, sonreiste de nuevo iluminandolo todo enrededor y te soltaste casi con ternura.
Yo grite mientras te veia elevarte…
!Adios mi pequeña hada!…
Adios…
27 Ene
El señor S.H. es el guardian del silencio en el mundo.
Eso aunque os pueda parecer sencillo, en realidad es una tarea muy complicada.
El es el responsable de almacenar y clasificar todos y cada uno de los silencios que se producen en cualquier lugar. Los va cazando uno por uno, a veces al vuelo, otras tras largas horas de estar al acecho. Va de aqui para aya con su pequeño zurron repelto de frascos de cristal, uno para cada tipo de silencio.
El de boca estrecha y alargada para los silencios de obligado cumplimento, como aquellas veces en que uno debe callarse porque el jefe entra en la sala; el regordete de tapon esferico para los silencios de carcajada, esos que se producen justo antes de que uno se eche a reir; el de cristal rojo tallado y tapon alado pra los silencios de amor, el cubico para los silencios de biblioteca, uno negro y retorcido para los silencios perversos, uno con forma de lagrima para los silencios tristes… y asi una larga lista.
Cuando Mr S.H. captura un silencio, este brilla dentro de su frasquito de cristal para siempre, como solo las cosas unicas lo hacen, y de una forma distinta cada vez. A veces hay que cambiarlos de frasco una vez capturados porque algunos silencios son mutables y caprichosos, a medio camino cambian de idea, y ¡zas! ya no son lo que parecian ser.
Una vez capturo un pequeño silencio de amor, de esos que entran en la categoria de “lo que te quiese decir y nunca salio de mis labios” y cuando estaba apunto de cerrar el tapon alado ¡plof! se transformo en un silencio triste y azulado de la categoria de “silencios melancolicos” asique no le quedo mas remedio que sacar el frasco de tapon de ojas de otoño y cambiarlo de recipiente.
Mr S.H. pasa siempre sin avisar, no hace nunca ruido (honor a su trabajo claro esta) y suele marcharse sin que apenas nadie lo note. A veces la gente lo confunde con un angel, incluso en algunos lugares hay refranes que lo catalogan como tal. Pero el no se da tanta importancia, solo es un coleccionista mas.
Ultimamente es dificil verlo por las calles, las casas, o incluso los parques. El riudo le va ganando terreno poco a poco y los charlatanes abundan.
Cuando llega a casa despues de un duro dia de recolecta es facil oirle quejarse “malos tiempos para el silencio, malos tiempos” repite, mientras va colocando uno a uno sus pequeños tarros luminosos en los estantes de una habitacion sembrada de luces de mil colores.
Tal vez si te paras un segundo y guardas silencio tu tambien lo veas pasar…
¡Espera, espera! ¡Fijate bien! Sssssshhhh…
Calla un momento.
24 Ene
Camina despacio por las calles acariciadas por una lluvia que cae suavemente, sus ojos perdidos, su cabeza ligeramente inclinada hacia delante.
Camina sin mirar al frente. Una de sus manos ligeramente levantada, casi roza la pared.
De fondo en alguna calle lejana suenan sirenas, y el ritmo de la ciudad se acompasa a ellas, los pasos mojados de la gente, el rodar de los coches sobre el asfalto, el aire sucio y gris de ciudad muerta, deshumanizada.
Otros tratan de abrirse paso a traves del agua que cae, tropiezan con sus pensamientos y huyen mas aya donde las cornisas les amparan. El los va rozando apenas, con su mano ligeramente inclinada.
Va regalando segundas oportunidades para todo aquel que las quiera aprobechar…
Bajo su gabardina, negra, esconde las alas…
22 Jun
Ughh. Humm, bonito epitafio… pienso ironicamente con el abrecartas de plata en la mano observando la herida que va dejando como rastro, mientras me remonto a un par de horas atras…
Se me olvido que no me gustaban tus cartas, ni tus despedidas. Nunca debi haber abierto ese sobre pero lo olvide.
Al entrar estaba esperandome apoyado en el mueble de la entrada, reconoci tu letra al instante y aun sin mirar el remite sabia que eras tu. En ese momento debi haber pasado de largo, pero lo ovide, recogi el pequeño sobre y segui adelante hasta la habitacion. Al entrar pude haber recordado que no queria abrir esa carta al no ver tus fotos en la mesilla ni tu ropa en el armario, o al no oler tu suave colonia de jadmin, pero lo olvide. Me senté junto a la cama en el suelo, saqué el abre cartas del cajón de la mesilla, tu abre cartas, que debio haberme recordado que esa no era buena para mi, pero de nuevo olvidé porqué no hay peor ciego que el que no quiere ver ni peor amnesia que la que no queremos abandonar, y poco a poco como el cirujano en una operación a corazón abierto, separé la solapa y me atrevé a mirar en su interior. Entonces y solo entonces me vienieron a la mente las mil veces que habia hecho eso antes y los cientos de noches sin dormir y la sangre corriendo por el suelo y las paredes blancas del hospital, y tu ausencia, que siempre supo amarga como las picaduras de abeja.
Se me olvido el profundo dolor que causan tus cartas, llenas de saludos cordiales, llenas de “espero que estes bien“, llenas de “besos para tu hermano” y “recuerdos para tu madre” llenas de… tu indiferencia.
Aun puedo sentir el dolor en mis muñecas, y el charco rojo entorno a mi no se ha secado. Creo que no he perdido la consciencia, todavia. A mi lado esta el “arma del crimen” con su mango de plata en forma de pluma y frente a mi, en el espejo, puedo ver pequeñas gotas de sangre salpicadas como las estrellas en el cielo.
Es extraño como todo se nubla a mi alrededor y sin embargo tras el cristal, al otro lado del espejo todo parece claro, intacto, como si nunca te hubieras ido.
19 Jun
Hace tiempo que olvido el idioma, ya no recuerda ni su nombre, es tan solo un punto mas entre la muchedumbre que se reune cada dia frente a la puerta del barracon de racionamiento.
Podria leer sus apellidos e incluso su nombre en la mugrienta cartilla que presenta para sellar, en la misma ventanilla en la que practicamente le escupen un plato de sopa y un trozo de pan mohoso, pero ya no sabe leer. Tampoco quiere hacerlo. ¿De que le serviria?.
Todos le llaman predicador, por lo “mucho” que habla. A el poco le importa quien o como le llamen.
Hoy una niña de no mas de 8 años no para de seguirle. Al entrar al comedor del barracon estaba en la puerta, al salir denuevo se cruzo con ella, o seria mas correcto decir que ella ha “tropezado” con el. Le ha seguido calle abajo durante horas hasta llegar al puerto, y no tiene pinta de dejar de hacerlo.
Predicador se ha fijado en ella un par de veces, y ha visto sus zapatos de diferente color y tambien que durante todo el camino no se ha separado de una pequeña bolsa de tela que parece contener algo muy valioso. Almenos para la chiquilla.
No le importa. Ya es casi noche cerrada y solo quiere buscar el calor de las hogeras que siempre hacen junto al rio, eso y un sitio para dormir esta noche.
La niña le ha seguido hasta la orilla, el se ha sentado junto a unos troncos cerca del fuego que alguien ha hecho en un barril metalico y a unos 15 metros la pequeña se ha sentado tambien. El la ha mirado de reojo tres o cuatro veces, y poco a poco ella ha ido acortando la distancia hasta llegar casi a su lado.
-He oido que puedes hacer algo por mi
Predicador no ha dicho nada, nisiquiera la ha mirado. En ese momento ella ha comprendido que muy probablemente no consiga nada de ese tipo, ha abierto su inseparable bolsa, ha sacado algo y se lo ha extendido al hombre.
-Tu sabes leer, o eso dicen. Ayudame.
Esta vez predicador ha levantado la vista, frente a si un pequeño libro infantil bastante maltratado pero perfectamente legible, incluso las ilustraciones se distinguen con claridad, en ellas un niño con mallas verdes vuela mas alla del big ben en busca de la segunda estrella a la derecha.
-Porfavor
La niña le ha mirado un segundo, como si su vida se le fuera a escapar por los ojos.
El ha sacado su cartilla de racionamiento del bolsillo y ha mirado la parte superior.
“Jose Sanjuan”
Marido de: “Consuelo Ballejo”
Padre de: “Lucia” y “Jose Luis”
No ha dicho nada, solo ha cogido el libro de las pequeñas manos que lo sostenian.
-Erase una vez….
28 May
Alli donde nace tu esencia, en tu piel suave, en la prohibicion de tus labios, en tu perfecta sonrisa de ojos verdes… tus ojos verdes… alli fue donde encontre, una noche, quien sabe por que razon, el amor.
Agazapado entre tus plieges de mujer me estaba acechando, escondido (no demasiado) a la espera de mis ojos, de nuestras miradas, de algun que otro secreto y ese beso prohibido que se fugo de mi boca, ¡maldito traidor!, delatando mis pensamientos.
Otra noche en la que crei que ya lo habia despistado (al amor claro esta), depronto, al girar en una esquina de tu cuerpo, me encontre con tus labios de nuevo, y fue tan dificil resistir… tanto… que a la tercera embestida cai herida de muerte en el corazon. Ya no habia escapatoria, me habia hecho prisionera (maldito amor) y me torturaria hasta hacerme confesar en tu oido que, si tal vez no me convienen tus caricias, quiza ya sea tarde para no elegirlas.