Las paredes grises,
los dias tenebrosos
y tu alli sola,
marchita como una flor
que dejo escapar la primavera.

Mis lagrimas acarician tu recuerdo,
ese que todos parecen haber desterrado
a un rincon;
y te imagino en ontros tiempos
en los que tu andar era distinto,
desprovisto aun de la fragilidad
que anidara despues en tus huesos
y quebrara con ellos las ilusiones
de una niña encerrada en un cuerpo
de mujer, que escapo de nunca jamas
y dejo atras sus pensamientos hermosos.