No me vanaglorio de todo lo que he hecho, nunca fuy perfecta, (ni ganas) pero almenos siempre fuy sincera.

Nunca le he negado el saludo a nadie por que algo no haya resultado como esperaba, y supongo que el no ser “100% pura lana virgen” no es un delito aqui ni en ningun otro lugar del mundo.

No soy una santa.
Nadie lo es.
Pero tampoco soy tan h… de p… como alguien piensa por ahi.

Y no, yo no te he invitado a marcharte, la puerta la has abierto tu solita a cabezazos, de tanto coger impulso para salir corriendo.

Abierta se quedara por si cambias de opinion.