O como echar de menos la tempestad, cuando llega la calma…

LLevo inactiva demasido tiempo, en parte por que no tengo tiempo, en parte porque estube sin conexion unos dias, y en parte porque necesitaba porner las ideas en claro.

Este tiempo ha dado mucho de si en realidad.
Subimos a Donosti; por poco no bajamos. Hice un millon de marabillosas fotografias que alguien se ha quedado junto con mi camara (me cago en todos sus huesos 122 veces) mi cartera, el bolso, las llaves de mi casa, toda mi documentacion, la chinera que era un regalo… en fin que las cosas ya no tienen remedio y no quiero pensarlo porque me pongo de muy mala leche. (almenos tubieron la cortesia de devolverme la documentacion por correo, de lo demas olvidate.)

A parte de esto, las cosas han sido a ratos normales y a ratos extrañas.
Me han echo de empresa en mi nuevo trabajo (bien!!), una compañera nos dijo que se marchaba en enero a vivir a la verita del mar, cosa que me dejo helada, nadie nos lo esperabamos. Espero que todo le valla muy muy muy bien.

Y al margen de todo, como nota a pie, cada dia me doy mas cuenta de lo dificil que es a veces tratar conmigo, y de que hay gente que en poco tiempo se te mete dentro y llegas a querer mucho.

A veces lo mejor que te puede pasar es que alguien te escuche…