Siempre he pensado que si quieres que la gente vea algo con normalidad, debes tratarlo exactamente asi. Por eso, y apesar de las criticas de muchos, no soy partidaria de dias del orgullo, ghettos en plan chueca y mucho menos de irse escondiendo.
Soy consciente, apesar de todo, de que quedan muchas cosas por hacer y de que el camino no es siempre de baldosas amarillas. Pero sigo sin poder evitar sentirme indignada cuando suceden ciertas cosas.

Hace un par de noches, y despues de un pequeño incidente, todo el mundo me decia “pasa del tema” “no merece la pena montar un escandalo” “no te cabrees no vale la pena“…

Tal vez no valga la pena, o tal vez si, porque en aquel momento en el que todos pensaron que yo estaba cabreada, nadie supo apreciar que en realidad lo que me pasaba era algo bien distinto. Me sentia frustrada, indignada, y sobretodo triste.

Ahora mismo tengo un dolor en los riñones, y un moraton que rubrica mi frustracion, mientras me pregunto porque motivo debo yo aguantar que un tipejo con licencia de gorila y complejo de supermadero, me trate como si fuera una criminal y me saque a golpes de niguna parte con, como unica y “poderosa” razon el haber besado a alguien a quien me apetecia besar en un lugar en el que cualquier otra pareja mas ortodoxa no hubiera llamado la atencion lo mas minimo.
Y aun encima, por si esto no fuera suficiente, me toca escuchar como la gente que me rodea me pide que agache la cabeza y me marche sin mas…