Nunca me ha gustado la gente que cree saberlo todo. Aquellos que, recien llegados, se piensan con el derecho a emitir juicios sobre lo que se debe o no se debe hacer.

Nunca me ha gustado la gente que va de “listilla” por la vida. Afortunadamente, cuando esto sucede solo hay que esperar. Ser paciente, y dejar actuar a tu interlocutor hasta el mismo instante, y creedme siempre llega ese momento, en que por si mismo se ponga en evidencia.

Nada hay mas atrevido que la ignorancia…