Ssssshhhh
El señor S.H. es el guardian del silencio en el mundo.
Eso aunque os pueda parecer sencillo, en realidad es una tarea muy complicada.
El es el responsable de almacenar y clasificar todos y cada uno de los silencios que se producen en cualquier lugar. Los va cazando uno por uno, a veces al vuelo, otras tras largas horas de estar al acecho. Va de aqui para aya con su pequeño zurron repelto de frascos de cristal, uno para cada tipo de silencio.
El de boca estrecha y alargada para los silencios de obligado cumplimento, como aquellas veces en que uno debe callarse porque el jefe entra en la sala; el regordete de tapon esferico para los silencios de carcajada, esos que se producen justo antes de que uno se eche a reir; el de cristal rojo tallado y tapon alado pra los silencios de amor, el cubico para los silencios de biblioteca, uno negro y retorcido para los silencios perversos, uno con forma de lagrima para los silencios tristes… y asi una larga lista.
Cuando Mr S.H. captura un silencio, este brilla dentro de su frasquito de cristal para siempre, como solo las cosas unicas lo hacen, y de una forma distinta cada vez. A veces hay que cambiarlos de frasco una vez capturados porque algunos silencios son mutables y caprichosos, a medio camino cambian de idea, y ¡zas! ya no son lo que parecian ser.
Una vez capturo un pequeño silencio de amor, de esos que entran en la categoria de “lo que te quiese decir y nunca salio de mis labios” y cuando estaba apunto de cerrar el tapon alado ¡plof! se transformo en un silencio triste y azulado de la categoria de “silencios melancolicos” asique no le quedo mas remedio que sacar el frasco de tapon de ojas de otoño y cambiarlo de recipiente.
Mr S.H. pasa siempre sin avisar, no hace nunca ruido (honor a su trabajo claro esta) y suele marcharse sin que apenas nadie lo note. A veces la gente lo confunde con un angel, incluso en algunos lugares hay refranes que lo catalogan como tal. Pero el no se da tanta importancia, solo es un coleccionista mas.
Ultimamente es dificil verlo por las calles, las casas, o incluso los parques. El riudo le va ganando terreno poco a poco y los charlatanes abundan.
Cuando llega a casa despues de un duro dia de recolecta es facil oirle quejarse “malos tiempos para el silencio, malos tiempos” repite, mientras va colocando uno a uno sus pequeños tarros luminosos en los estantes de una habitacion sembrada de luces de mil colores.
Tal vez si te paras un segundo y guardas silencio tu tambien lo veas pasar…
¡Espera, espera! ¡Fijate bien! Sssssshhhh…
Calla un momento.
[1:38 am]
Comentario por miotra_yo
cuantos silencios que se pierden en la nada y ya nadie los recupera ……. ni siquiera el señor S.H.
Comentario por Yo Misma
Sshh
Acabo de atrapar uno
Comentario por mil_horas
un bonito cuento ke me ha recordado las historias del pekeño principito perdido en el desierto..al final ha valido la pena esperar a ke saliera…ves como no hay ke desesperar lunita?
bsos.