Tu sabes lo mucho que pienso yo siempre las cosas.

Cuando apareciste en mi vida pase dias enteros sopesando si debia o no debia arriesgarme. Recuerdo haberte dicho alguna vez que “yo siempre hago lo que se debe“, mientras tu por el contrario nuca lo hacias. Era incapaz de decirme a mimisma que “debia” olvidarme de ti, asique me pasaba las horas dando vueltas al coco. Acabe por poner en una balanza imaginaria los pros y los contras, y cuando termine me di cuenta de lo que ya sabia los contras eran mil y solo habia un pro. En consecuencia decidi lo que era de esperar…
No hacer caso a la balanza.

Recuerdo que, de ntre las miles de personas que nunca lo entendieron, alguien me pregunto si estaba segura de lo que habia decidido, yo le conteste “No se si saldra bien o saldra mal, pero almenos nos merecemos una oportunidad” y cada dia que pasaba estaba mas segura.

Ahora me toca tomar otra decision mucho mas dificil.
Esta vez no tengo que luchar contra la razon, si no contra el corazon.
Esta vez no deseo hacer lo que he decidido, pero se que es lo unico que puedo hacer.

En el fondo esto no me duele solo a mi, eso tambien lo se, aunque tu te cubriras con tu capa de orgullo y dejaras pasar las cosas como si nada te imporatara.

Yo seguire aqui pensando en ti cada dia y soñando contigo cada noche.
Queriendote en la distancia…

Llevame, con mi corazon yo suelo hablar,
donde reine un tibio sol

El ultimo de la fila