Si alguna vez me ves en la cocina probablemente no volveras a entrar estando yo “en faena“.

Si, lo reconozco, soy un autentico desastre como cocinera (si se me puede otorgar tal titulo) y teniendo en cuenta que provengo de una casta de autenticas maestras culinarias; mi madre cocina de miedo, casi tan bien como mi abuela, que ha sido de oficio cocinera toda su vida igual que su madre y la madre de su madre…, (de ahi mi gusto por la buena mesa) pues una ha acabado siendo la obeja negra rosa de la familia.

No es que no me guste cocinar, al contrario, pero mucho me temo que el gen de la Bell Cuisine se ha saltado una generacion y me ha tocado a mi.

Por estas y otras muchas razones (estoy cansada de comer en cualquiersucedaneoderestaurantedondesirvanfastfood cada vez que me quedo sola en casa) hoy no he podido evitar una sonrisa (de agradecimiento casi casi) cuando he visto que aun hay salvacion para gente como yo.